decídelo.app

Alguien tiene que decidir.

Nueve herramientas para resolver un empate, repartir turnos o sortear un nombre. Todo corre en tu navegador: sin registro, sin cuenta y sin que tus datos pasen por un servidor.

Ver las nueve herramientas
9 herramientasCero registro100% en tu navegador

No sabés cuál usar. Empezá por acá.

Cuatro situaciones que cubren casi todo lo que la gente viene a resolver acá.

  1. 01

    Estás en una fiesta o una reunión

    Alguien tiene que empezar, alguien tiene que pagar, alguien tiene que responder. La ruleta sirve cuando hay muchos nombres y querés que el grupo vea el resultado salir. Si el reto es la gracia, la ruleta de retos es la misma herramienta con otro contenido. Y el temporizador aleatorio convierte el móvil en la papa caliente (el tingo, tingo, tango de toda la vida).

  2. 02

    Son dos opciones y ninguna convence

    No hace falta una rueda de doce casillas para elegir entre dos cosas. La moneda resuelve cara o cruz en un toque. Si la pregunta es de sí o no y querés que suene a oráculo, el sí o no contesta con la bola 8. Y si son dos personas las que no se ponen de acuerdo, piedra, papel o tijera lo resuelve en una ronda.

  3. 03

    Hay que repartir un grupo

    Cuando el problema no es elegir uno sino repartir a todos. El generador de equipos parte una lista de nombres en grupos equilibrados. El amigo secreto hace el sorteo de regalos y genera un enlace por persona, sin papelitos y sin que nadie vea el resto.

  4. 04

    Necesitás un número, no un nombre

    Rifas, sorteos numerados, orden de exposición, un dado para un juego de mesa que perdió los suyos. El generador de números da uno o varios en el rango que le pidas, con o sin repetidos. Los dados son para cuando el número tiene que verse rodar.

Nueve formas de dejarlo al azar

Para fiestas, dinámicas en familia, planes con amigos o actividades de equipo en el trabajo.

Elegir. Girar. Decidir.

01

Elegir

Escoge la herramienta que le sirve a tu dilema: azar simple o reparto en grupo.

02

Girar

Todo corre en tu navegador. Nada se envía a un servidor; lo que se recuerda queda en tu navegador.

03

Decidir

Un resultado claro, sin discusión. Listo para compartir con el grupo.

¿Qué es Decídelo.app y cómo elegir la herramienta correcta?

Decídelo.app es una caja de herramientas para decidir al azar. Nueve herramientas gratuitas que resuelven el mismo problema desde ángulos distintos: cuando hay que elegir entre varias opciones, repartir algo entre varias personas o poner un final a una discusión que no lo tiene. No hay cuentas, no hay registro y no hay servidor: todo se ejecuta en el navegador del visitante, y lo poco que se guarda —el historial de la moneda, las opciones de la última ruleta— vive en el almacenamiento local de tu propio dispositivo.

Esa decisión técnica tiene una consecuencia práctica que vale la pena entender: los nombres que escribís en un sorteo no pasan por ningún servidor. No los recibimos ni los guardamos, y no hay forma de que nosotros los veamos. La única excepción la elegís vos: cada enlace de amigo secreto lleva codificado el nombre que le tocó a esa persona, y viaja a quien vos se lo mandes. Es también la razón de que las herramientas abran rápido en una red lenta: son páginas estáticas, sin frameworks pesados detrás.

Cómo elegir entre las nueve

La pregunta que más se repite no es cómo funciona cada herramienta, sino cuál de las nueve corresponde. Hay tres familias.

Elegir uno entre muchos. La ruleta es la herramienta clásica del grupo: cargás una lista de nombres u opciones, girás y la rueda se detiene en uno. Su ventaja sobre cualquier otro método es que el resultado se ve salir, y eso importa cuando hay varias personas mirando: nadie duda de una rueda que frenó a la vista de todos. Sirve para sortear ganadores, elegir quién participa en clase, repartir tareas de la casa o decidir el menú del sábado. El generador de números hace lo mismo cuando lo que sorteás no tiene nombre sino número —una rifa, un puesto en una fila— y los dados cuando querés el gesto físico de tirar.

Elegir entre dos. Acá la ruleta es exagerada. La moneda resuelve un empate binario en un toque, y trae historial para las rachas. El sí o no contesta preguntas cerradas con el formato del oráculo de la bola 8, que es menos una herramienta de precisión que una forma de darle cierre a una duda que ya estaba decidida. Piedra, papel o tijera sirve cuando son dos personas presentes y quieren jugarlo, contra la máquina o entre ellas.

Repartir entre todos. Estas dos no eligen a uno: distribuyen. El generador de equipos toma una lista y la parte en grupos del tamaño que pidas, equilibrados y sin que el criterio lo ponga nadie. El amigo secreto es el caso más usado del sitio: organiza un sorteo de regalos completo y genera un enlace privado por participante, de modo que cada persona ve solo a quién le tocó. Reemplaza los papelitos en la bolsa y resuelve el problema que los papelitos nunca resolvieron, que es cómo hacer el sorteo cuando el grupo no está en la misma habitación.

Queda el temporizador aleatorio, que es el raro de la lista: no elige nada, termina en un segundo impredecible dentro del rango que le des. Es la papa caliente, el juego de la silla y cualquier dinámica donde la gracia esté en no saber cuándo suena; también sirve a solas, para aguantar un impulso sin mirar el reloj o para meditar con campanas por sorpresa.

Por qué el azar funciona para decidir

Buena parte del valor de estas herramientas no está en la aleatoriedad sino en la autoridad. Un grupo que no se pone de acuerdo rara vez discute por falta de información: discute porque nadie quiere cargar con la decisión. Una rueda que gira traslada esa carga a algo que no tiene preferencias, y el grupo acepta el resultado porque acepta el procedimiento. Lo mismo hace un árbitro, y por eso el método funciona incluso cuando a alguien no le gusta lo que salió.

Hay un segundo uso, menos obvio y más personal: usar el azar para descubrir qué querías. Tirás la moneda, sale cara, y sentís alivio o decepción. Esa reacción es la respuesta; la moneda solo la hizo visible. Para eso no importa qué herramienta uses.

Privacidad, coste y requisitos

Las nueve son gratuitas y no piden datos. No hay cuenta que crear ni correo que dejar. Funcionan en el teléfono, en la tablet y proyectadas en una pantalla grande, que es como se usan en un aula o en una reunión. Y si la conexión se cae con la página ya abierta, la herramienta sigue respondiendo, porque el cálculo pasa entero en tu dispositivo. Lo que sí necesita conexión es abrir otra herramienta o compartir un resultado.

Si querés entender un caso concreto antes de abrir la herramienta, el blog tiene guías por situación: cómo montar un amigo secreto a distancia, cómo hacer un sorteo que el público perciba como justo, qué dinámicas de aula funcionan con una ruleta de nombres y cómo repartir equipos sin que nadie quede último.